Gente a la que admiro – Berto Romero (I)

Hoy empiezo esta nueva sección. En realidad empiezo la primera sección del blog. Aquí me permitiré el lujo de hablar de gente a la que admiro -supongo que eso queda claro en el título, pero siempre hay algún dummy suelto.

No sé cuántos de los que lean esto ven el programa de Buenafuente en la Sexta. Aunque las horas a la que lo echan son poco recomendables -especialmente para los que madrugamos- siempre que puedo lo veo en directo. De todas maneras, como eso son contadas ocasiones, lo habitual es verme los mejores momentos en la página oficial del programa. Pues bien, desde hace ya bastante tiempo, junto con ese animal televisivo que es Andreu Buenafuente aparece Berto Romero. Este último ha sido un pedazo de descubrimiento. Tiene un estilo particular, y una naturalidad que ya la quisieran todos los cómicos del Mundo. Delante de una cámara parece como si estuviera sentado en el salón de su casa y con una cerveza en la mano. Aunque una gran parte de lo que dice sea algo escrito por los guionistas del programa tiene esa manera de decirlo que parece que se le acaba de ocurrir. La pareja Buenafuente-Berto está en una simbiosis perfecta. No me imagino uno sin el otro. Pero su trabajo de cómico no se limita a la caja tonta. El viernes pasado él junto con el Lagarto -los integrantes de «El Cansancio»- actuaron en el teatro Compac Gran Vía. Un espectáculo en que era él frente al público junto con el Lagarto que le acompañaba a la guitarra. Un espectáculo frenético, divertido, con humor, música y, quizá lo más importante, inteligente. Uno se harta de ese humor tan básico de Los Morancos o Cruz y Raya. Hay algo más allá del ¿humor? escatológico -aunque he de confesar que la caca y los pedos me hacne mucha gracia. Berto consigue hacer humor inteligente y creativo, una rareza en el panorama actual. «La apoteosis necia» -así se llamaba el espectáculo- era un perfecto engranaje de humor bien escrito, improvisación, música…

Por cierto, os recomiendo su blog y sus columnas que escribe en el diario Público. Os dejo con un vídeo del programa de Buenafuente.