Verano

Sé que muchos ya llevaréis de vacaciones bastante tiempo, pero las mías empiezan ahora. Y para convencerme aún más de que por fin estoy de vacaciones he buscado en Spotify (magnífico invento, por cierto) canciones horteras que huelen a playa y chiringuito. Mientras escribo esto suena de fondo El Tractor Amarillo, después de haber escuchado La Bomba de King Africa, Eva María se fue, y la Bamba. Ahora sí que me siento plenamente de vacaciones. Después de que mis oídos hayan sido taladrados con estos temas pachangueros creo que estoy preparado para ponerme el bañador, las gafas de sol y tirarme a la bartola. Tanto tiempo entre libros uno se ve en la necesidad de embrutecerse.  Y además esta tarde España se juega los cuartos. Sí, creo que ya estoy sintiendo el verano.

P.D.: Ahora mi cerebro destruye miles de neuronas gracias a Paquito el Chocolatero

Freedom

Al fin es 1 de julio. Y este día lleva ligado una palabra: LIBERTAD. Y es que, después de un mes de exámenes, después de de mucho tiempo oyendo hablar de otros que ya han terminado todo hace ya varias semanas me toca a mí descansar. Tanto tiempo deseando que llegase este día y tantas expectativas puestas en él que no sé si seré capaz de llevarlas a cabo. Después de un intenso estudio ahora toca descansar, relajarse, sacar de mi cerebro todo lo aprendido.

Aunque es una libertad que puede diluirse pronto, puede ser un reflejo que dure hasta aproximadamente la semana que viene, cuando cuelguen las notas. A partir de entonces ocurrirán dos cosas: o mi libertad será prolongada hasta finales de septiembre o se desvanecerá. Pero hasta entonces, disfrutaré de este tiempo libre, y al fin podré dedicarme a mantener este blog como Dios manda.

En fin, de momento lo que he hecho ha sido prepararme un San Francisco (un cóctel sin alcohol) y no me dormiré sin antes ver Buenafuente.

Que ya huele a neurona frita.